Los beneficios de salud para los latinos están en juego en EE.UU.

En Washington D.C., la capital. Partidarios de la Ley de Salud expresaron su apoyo a la norma en las afueras de la Corte Suprema

Millones de hispanos se han beneficiado por la reforma sanitaria. Son avances sociales que dependerán de que la polémica Ley de Salud supere con éxito el examen al cual es sometida desde este lunes en la Corte Suprema estadounidense.

Según la Casa Blanca, seis millones de hispanos acceden ahora sin costos adicionales a servicios de cuidado preventivo y 500 000 se benefician de programas para jubilados y personas mayores.

Para el 2014, unos nueve millones de hispanos podrán obtener cobertura de salud como producto de menores costos y subsidios. Es un dato especialmente importante si se toma en cuenta que de los 50 millones hispanos en EE.UU., 32 millones no tenían seguro médico antes de la entrada en vigencia de la ley.

La información sobre los beneficios de una de las victorias legislativas más importantes de la administración Obama “no es muy conocida”. Así lo admitió, la semana pasada, la directora del Consejo de Política Interna de la Casa Blanca, Cecilia Muñoz.

La oposición republicana aprovecha las aprehensiones y se moviliza contra Ley del Cuidado de la Salud a Bajo Precio, del 23 de marzo del 2010. Lo hace alegando que acarrea más costos a los hispanos, grupo clave para las presidenciales de noviembre.

El veredicto de la Corte Suprema será “especialmente importante para los latinos porque determinará el acceso futuro a la cobertura de salud a una población que tiene cada vez más peso en el país”, señaló Jennifer Ng’andu, directiva del grupo latino La Raza.

Pero los precandidatos presidenciales y congresistas republicanos insisten en que la ley debe ser abolida. Obama “prometió que ayudaría a todas las familias estadounidenses porque bajaría los costos. En su lugar, los hispanos que ya están sufriendo más a causa de la economía de Obama, se enfrentan a mayores costos en el cuidado de la salud”, dijo a AFP una portavoz del Partido Republicano, Alexandra Franceschi.

Ayer se conoció que la Suprema Corte está dividida sobre la constitucionalidad de la reforma sanitaria del presidente Obama: uno de los jueces cuyo voto será decisivo se mostró escéptico en varias ocasiones sobre el futuro de la ley.

El juez Anthony Kennedy, que vota tanto a derecha como a izquierda, podría de nuevo ser clave en un debate que desencadena pasiones en Estados Unidos.

Los nueve jueces, cinco nombrados por un presidente republicano y cuatro por uno demócrata, deben decidir si la medida más controvertida de la reforma impulsada por el presidente Obama, llamada “mandato individual ” es constitucional. Este consiste en la obligación de suscribir un seguro de salud antes de 2014 o afrontar sanciones económicas.

Cambios propuestos 

Desde el  2014  cada ciudadano estadounidense debe     comprar un seguro de cobertura de salud, bien sea     individual o a través de su empresa o será sometido a multas. Hay excepciones.

A partir del 2014  las compañías de seguros deben de ampliar su cobertura a todos los nuevos clientes sin considerar sus condiciones de salud pre existentes. Cada estado  debe   crear un mercado para el 2014 en el que individuos y empresarios   comparen planes de seguros y   precios e inscribirse en uno de estos.